La nueva cúpula prefiere negociar y para ello ha ofrecido a la filial de General Dynamics convertirse en un socio de referencia como proveedor Tier 1 en contratos del Ministerio de Defensa para desarrollar obuses autopropulsados por importe de 7.200 millones de euros.
El acercamiento se produce después de que Santa Bárbara haya abierto una batalla legal contra esos programas, que fueron adjudicados a Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), y en vísperas de que el Ministerio se pronuncie al respecto. SBS considera que fue excluida sin justificación de los contratos, otorgados a dedo a esas empresas. Ante esa situación, presentó dos recursos, que aún no se han resuelto pero que han generado gran incertidumbre en el sector de defensa español, puesto que podrían acabar afectando a gran parte del plan de rearme de Moncloa si salieran adelante.
SBS presentó un primer recurso ante el Tribunal Supremo de carácter contencioso-administrativo, buscando bloquear los préstamos de 3.000 millones que el Gobierno otorgó a Indra y EM&E para poner en marcha los proyectos de artillería. El segundo recurso, en este caso de alzada, fue presentado ante el Ministerio de Defensa con la intención, directamente, de suspender las adjudicaciones de esos contratos. El Ministerio tiene de plazo hasta el 22 de abril para resolverlo, pero lo esperable es que no dé la razón a SBS. Con todo, desde la filial de General Dynamics se visualiza como un paso indispensable para agotar la vía administrativa, y ya ha anunciado que, en caso de desestimarse, recurrirá a la justicia ordinaria, presentando otro recurso contencioso-administrativo, en este caso ante la Audiencia Nacional.
La clave es que el recurso apunta a un posible defecto formal común (la falta de determinados informes o el procedimiento de concesión). Lo que significa que, si el Tribunal Supremo lo invalida, podría arrastrar otros decretos similares, dejando en el aire hasta 14.000 millones de financiación y paralizando nuevos proyectos. Es decir, al atacar la base jurídica de una pieza del sistema, se pone en riesgo todo el esquema de financiación y, por extensión, la ejecución del plan de rearme, que depende de esa arquitectura administrativa para activarse. De ahí que todas las empresas de defensa sigan el asunto con mucha atención.
Ante la batalla legal abierta, Indra y Santa Bárbara han iniciado contactos para resolver el problema lejos de los tribunales. De esta forma, SBS podría acabar participando como socio en los programas, retirando a cambio los recursos presentados. De momento, Indra ya ha anunciado que para fabricar los obuses de cadenas ha escogido como socio principal a la surcoreana Hanwha. Para los obuses de ruedas, aunque no hay nada cerrado aún, la tecnológica barajaba como principales opciones a Rheinmetall y Leonardo.
