A finales del año pasado, el director general adjunto de Agricultura de la Comisión Europea, Canga, trasladó ya este mensaje a la asociación Origen España, una entidad creada en 2008 para proteger e impulsar los productos agroalimentarios españoles con Denominación de Origen (DOP) e Indicación Geográfica Protegida (IGP). Ya en ese momento, Canga explicó que «desde hace semanas y meses estamos viendo una serie de enmiendas a los pliegos de condiciones y van todas en la misma dirección, que es la de diluir la calidad» y reconoció que «si esto sigue así podemos tener un problema de comunicación y de confianza» por parte de los consumidores.
Por eso, y tras admitir que «nos preocupa esa tendencia a la baja», según confirman fuentes del sector, Bruselas está enviando cartas a los estados miembros «para compartir con ellos esta preocupación» y plantear además una discusión sobre si estos cambios en la regulación deben ser aprobados a nivel nacional o comunitario. Canga dejó ya claro en su intervención en la reunión con Origen España que se estaban haciendo cambios en los pliegos de condiciones sin el conocimiento de la Comisión Europea.
«Esto no es un caso solo español, pues ocurre en todos los países de la UE. Si los consumidores empiezan a detectar que la calidad de los productos va bajando, por los motivos que sean, esto será pan para hoy y hambre para mañana». La decisión del Gobierno de permitir a Guijuelo el cambio en el pliego de condiciones para rebajar la calidad ha provocado, además, un fuerte malestar en las otras tres denominaciones de jamón ibérico existentes en España: Jabugo, Los Pedroches y Dehesa de Extremadura. Las tres han llevado a cabo en los últimos años reformas en sus pliegos de condiciones, que tuvieron que ser refrendadas por Bruselas, para exigir una pureza racial del 100%, por lo que han presentado recursos de alzada ante el Ministerio de Agricultura contra la modificación en Guijuelo. Aunque Agricultura todavía no se ha pronunciado sobre el fondo de la cuestión, sí que ha rechazado ya las medidas cautelares solicitadas, negándose a paralizar el cambio en el pliego de condiciones.
Hasta ahora, la denominación de origen salmantina permitía la venta de jamones procedentes de cerdos con el 100% de pureza genética de raza ibérica o con un mínimo del 75%; es decir, animales nacidos del cruce reproductivo entre hembras 100% ibéricas inscritas en el Libro Genealógico y de machos híbridos (50% sangre ibérica y 50% duroc). El problema surgió con la introducción de una nueva categoría, en la que solo se garantiza un mínimo de 50% de genética ibérica. Se trata de animales procedentes del cruce entre reproductoras ibéricas y de sementales 100% raza duroc. Es algo que permite la norma, pero que las denominaciones de origen protegidas habían impedido en sus pliegos para apostar por calidad y exclusividad. La batalla está abierta porque las denominaciones de origen están dispuestas a llevar a Guijuelo a los tribunales si es necesario.
