Nada menos que tres ascensos para premiar a quienes, durante el juicio, manifestaron su lealtad con García Ortiz. El primero de ellos, el de Pilar Rodríguez, hasta ahora fiscal jefe provincial de Madrid, que asumió que el comunicado con los datos reservados de la presidenta de la Comunidad saliese con su membrete y desde su oficina de prensa, y que a partir de ahora compartirá puesto de trabajo, codo con codo, con su ex jefe, tras ser destinada a la Sección Social de la Fiscalía del Supremo. El segundo, el de la fiscal María Isabel Martín, la número 1.306 del escalafón de la Carrera, que ha sido elegida como jefa de la Fiscalía Superior de Madrid, en detrimento de Almudena Lastra, quien ha ocupado el puesto durante los últimos 5 años, y ocupa el puesto 424 en el rango de antigüedad y, por lo tanto, de experiencia frente a la candidata de Peramato. No en vano, frente a Lastra, que se negó a participar en la filtración contra el empresario Alberto González Amador y declaró en sede judicial contra García Ortiz, bajo promesa de decir la verdad, Martín asistía en primera fila a todas las sesiones del juicio contra el ex fiscal general, para expresarle públicamente su apoyo.
Y, por último, aunque no menos relevante, la elección de Pilar Fernández Pérez, mujer de García Ortiz, como teniente fiscal de Galicia, procedente del área de Menores en la Fiscalía Provincial de Madrid.
Cabe recordar que ya el pasado mes de febrero, Peramato sentó un precedente, que fue muy criticado, promocionando a otros miembros del denominado ‘equipo Fortuny’, el núcleo duro de los colaboradores de García Ortiz, entre los que estaban Ana García León, actualmente fiscal de Sala jefa de la Sección Penal del Supremo y Diego Villafañe, el que fuera ‘dos’ de la Secretaría Técnica y llegó a estar imputado con su entonces máximo superior jerárquico, por la nota de prensa del novio de Díaz Ayuso, que fue premiado como fiscal, también, del Alto Tribunal.
