El consumo doméstico muestra un tono débil en el arranque de mayo, al crecer un 0,4% interanual (1,4 p. p. menos que en abril). Este menor dinamismo responde principalmente a un efecto calendario derivado del 1 de mayo, que este año no ha dado lugar a puente, como en el anterior.
El efecto calendario se aprecia especialmente en los reintegros, que arrastran al consumo presencial a un retroceso del 1,2%. En cambio, el gasto con tarjeta muestra una desaceleración más contenida y crece un 2,1% (2,3 p. p. menos), mientras que el comercio electrónico sigue creciendo en torno al 8%.
Por categorías, el gasto en transporte y gasolineras continúa siendo el más dinámico, con un crecimiento del 9,4%, impulsado por el aumento de los precios de los carburantes. En cambio, se produce una desaceleración en el consumo en ocio y hostelería, que crece un 1,3% (2,1 p. p. menos) y en el comercio minorista, que cae un 1,7%, ambos afectados por el efecto calendario. El consumo por parte de los extranjeros crece un 7,0% en el mismo periodo (3,0 p. p. menos).
