Según ha informado la Casa del Rey, el Jefe del Estado ha comunicado su asistencia al partido a la mandataria mexicana y al presidente de la FIFA, Infantino, en respuesta a las cartas de invitación que ambos le habían remitido. Tanto la invitación de la presidenta de México como la aceptación del Rey a asistir al partido de fútbol forman parte del intercambio de gestos de buena voluntad para tratar de recomponer unas relaciones bilaterales que están muy deterioradas desde que Sheinbaum vetó la presencia de Don Felipe en su toma de posesión por no pedir perdón por la Conquista.
Zarzuela confirmó que Don Felipe había recibido en febrero una invitación de Sheinbaum para asistir al partido del Mundial de la FIFA. En la misiva, la presidenta mexicana señalaba que este acontecimiento deportivo «constituye una coyuntura propicia para evocar la profundidad y el carácter singular de los vínculos entre México y España, forjados por una hermandad histórica y sustentados en el legado compartido de la lengua, la cultura y la memoria colectiva que está repleta de grandes muestras de solidaridad, empatía y una visión humanista entre nuestros pueblos».
La carta de Sheinbaum llegó a Zarzuela tres semanas antes de que el Rey reconociera que se cometieron abusos durante la Conquista de América. Durante una visita privada al Museo Arqueológico Nacional y ante el embajador de México, Quirino Ordaz Coppel, Don Felipe afirmó que, durante la Conquista, hubo «un afán de protección que luego la realidad hace que no se cumpla como se pretende, y hay mucho abuso». Estas palabras fueron interpretadas por Sheinbaun como un «gesto de acercamiento» por parte del Rey. «Creo que hay que reconocerlo y seguir avanzando en el diálogo», manifestó entonces la presidenta de México.
El principal problema que afrontan ahora las autoridades mexicanas es garantizar la seguridad de los jefes de Estado a los que han invitado al Mundial de fútbol, así como el resto de asistentes. Guadalajara está recuperando la normalidad tras el estallido de violencia por la muerte del narcotraficante Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como «El Mencho», que fue abatido en Tapalpa (Jalisco) en un tiroteo entre sus guardaespaldas y las fuerzas de seguridad mexicanas.
