Sin embargo, la atención del mercado se desplaza en el arranque de la semana hacia el mercado de deuda, que también acusa el bloqueo en las negociaciones y los ataques con drones en Emiratos Árabes Unidos. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ya ha advertido de que una grave escalada del conflicto tendría consecuencias potencialmente más perjudiciales sobre el mercado laboral que las sufridas por la pandemia de Covid-19. En concreto, calcula que si el crudo repunta alrededor de un 50% por encima del promedio de principios de 2026, las horas de trabajo a nivel mundial caerán un 0,5% este año, equivalente a catorce millones a tiempo completo.
Este lunes está prevista una reunión entre los ministros de finanzas del G7 en París para abordar el cierre del Ormuz y el suministro de materias primas en un encuentro cuyas diferencias geopolíticas amenazan con poner a prueba la cohesión del bloque. «No parece que las renovadas amenazas bélicas del presidente de EEUU, Trump, vayan a facilitar un acuerdo entre las partes, algo que llegará cuando alguna de ellas no pueda soportar por más tiempo el bloqueo de Ormuz y opte por ceder, algo que pensamos que no va a ocurrir de forma inmediata», detallan los expertos de Link Securities.

