Estos datos, que se hacen públicos con motivo del Día Internacional del Ensayo Clínico (20 de mayo), reflejan la firme apuesta de la compañía por la investigación clínica en España, que se materializó a través de una inversión de 57 millones de euros durante el año pasado. “Un año más Roche Farma está a la cabeza en investigación clínica en España, una actividad clave para generar nuevas soluciones para los problemas de salud de los pacientes, pero que también supone múltiples beneficios para el sistema sanitario y la sociedad en su conjunto”, señala Mariluz Amador, directora del Departamento Médico de Roche Farma España.
“De hecho –prosigue— los ensayos clínicos no solo permiten investigar y desarrollar medicamentos innovadores; también facilitan en determinados casos el acceso temprano a la innovación para pacientes sin alternativas terapéuticas; atraen importantes inversiones en I+D; favorecen la creación de nuevo conocimiento científico en el seno del Sistema Nacional de Salud; sitúan a los profesionales sanitarios españoles a la vanguardia de la investigación e incluso generan ahorros y mejoras de la eficiencia en los centros sanitarios”.
En este sentido, España reúne las condiciones adecuadas para el desarrollo de estos estudios debido, entre otros factores, a la elevada capacitación de sus profesionales sanitarios, la calidad del sistema sanitario, el compromiso de las distintas administraciones y autoridades sanitarias con la investigación clínica y la participación de los pacientes. Todo ello hace posible que España se mantenga como el tercer país del mundo en número de estudios y pacientes reclutados dentro del grupo Roche, solo por detrás de Estados Unidos y China.
