La facturación total del sector se situó en 9.400 millones de euros, lo que representó un incremento del 9,3% respecto a 2024, ejercicio en el que había crecido a un ritmo del 14%.Por tipo de operador, el negocio generado por las agencias inmobiliarias alcanzó los 8.715 millones de euros, tras crecer un 9,4%, concentrando más del 92% del mercado. Por su parte, las empresas con un perfil de consultora inmobiliaria registraron una facturación de 685 millones de euros, con un aumento del 8,7%. La evolución del mercado inmobiliario residencial estuvo marcada en 2025 por el dinamismo de la demanda (creación de nuevos hogares, mantenimiento en niveles elevados de las compras de extranjeros, moderación de los tipos de interés -que marcaron mínimo en el mes de julio, para empezar a remontar desde entonces-) y un significativo incremento de los precios. El número de transacciones de viviendas libres superó las 730.000 unidades en 2025 (+5,1%), con un valor de 153.954 millones de euros (+14,1%).
En el ámbito no residencial continuó apreciándose la tendencia de aumento de la inversión y de las rentas, destacando especialmente la actividad en los segmentos de oficinas y hoteles. En enero de 2025 se contabilizaban 60.683 empresas con actividades inmobiliarias por cuenta de terceros, un 4,2% más que la cifra registrada un año antes. Por su parte, el número de locales experimentó un crecimiento similar, hasta superar las 69.000 unidades.
El sector continúa caracterizado por una fuerte atomización, con predominio de empresas de pequeño tamaño y de capital español, propiedad mayoritariamente de accionistas privados. No obstante, las compañías con una mayor especialización en consultoría inmobiliaria presentan, en general, un tamaño medio superior, destacando la presencia de filiales de grupos extranjeros, que coexisten con empresas de origen nacional.
