La propuesta de CSA de la Comisión Europea convierte en obligación lo que hasta ahora era recomendación: el veto a los fabricantes chinos en las redes móviles. Y da 3 años de plazo para reemplazarlos. Además, extiende el veto también a las redes fijas, satelitales y cables submarinos, aunque sin fijar, por ahora, un plazo para sustituir los equipos chinos en estas redes.
En el Consejo de Ministros de Telecomunicaciones que se celebró en Luxemburgo, el representante español, López, ministro para la Transformación Digital, señaló que «los Estados miembros deben seguir teniendo un papel en la definición de las cadenas de suministro de nuevas tecnologías que afectan a la seguridad nacional».
Con esta postura, España se opone, a que la definición de HRV se haga a nivel supranacional, desde la Comisión Europea, al considerar que deben ser los estados nacionales los que decidan a quien declarar proveedor de riesgo y a quien no, ya que eso afecta a la seguridad nacional.
España, se ha negado a considerar proveedor de alto riesgo y vetar a Huawei o ZTE a pesar de que muchos de los países europeos lo han hecho en mayor o menor grado. De hecho, el presidente del Gobierno, ha mencionado en diferentes ocasiones a los proveedores chinos como Huawei, entre los socios para desarrollar el 5G en España.
