En un giro inesperado (otro más) de los acontecimientos, el acuerdo para desbloquear el estrecho de Ormuz (una tarea que llevará tiempo) parece estar a la vuelta de la esquina, al mismo tiempo que se conoce que el crudo ya estaba volviendo a fluir por esta arteria poco a poco. El chorro de petróleo que fluye por Ormuz ha engordado con intensidad en las últimas semanas. Dos noticias juntas que se entienden mejor. Una es la cada vez más cercana firma del acuerdo y la otra es la que demuestra que los agentes y las navieras están recuperando la confianza para cruzar Ormuz (incluso sin acuerdo), lo que ha impedido que el mundo se asfixie.
Junto con las rutas alternativas para salir de Oriente Medio, existen varios elementos que, en conjunto, refuerzan la resiliencia temporal del mercado, como es el auge del crudo en Sudamérica (Guyana, Brasil, Argentina…), incluyendo un repunte en las exportaciones venezolanas; el amplio suministro de combustible para aviones y líquidos de gas natural en Norteamérica; y la flexibilidad de China en materia prima petroquímica.
Según datos de Vortexa a los que ha tenido acceso la prestigiosa agencia Bloomberg, al menos 1,8 millones de barriles diarios transitaron desde el Golfo Pérsico en los primeros 10 días de junio, frente a los 1,2 millones diarios de mayo. Estas cifras tienden a revisarse al alza a medida que se observan más buques cisterna, con la ayuda del análisis de imágenes satelitales. Desde UBS coinciden y señalan que el tránsito de petróleo ha pasado de 0,5 millones de barriles diarios (un hilo de petróleo) en abril a superar los 1,7 millones diarios en la actualidad, lo que ya parece un chorro.
Los envíos iraníes a través del corredor, por el contrario, se han desplomado, ya que el bloqueo impuesto por EEUU sigue impidiendo el paso de los buques cisterna. Según los datos de Vortexa, no se registró ningún tránsito de petróleo iraní durante ese período.
En este contexto, el mercado ha comenzado a prever un aumento de los flujos. Cuando la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico de Teherán declaró el cierre de la vía marítima el jueves, los futuros del Brent apenas variaron, muy lejos del inicio de la guerra, cuando un aumento del 13% en los precios acompañó el primer cierre de Ormuz por parte de Irán.
