Begoña Gómez y Cristina Álvarez no han podido recuperar el pasaporte que requisó el juez Juan Carlos Peinado al entender que existía riesgo de fuga ante el juicio al que se van a tener que enfrentar por presuntas irregularidades en la creación de la cátedra que codirigió la mujer del presidente del Gobierno en la Universidad Complutense. En su auto, el instructor llegó a afirmar que no se fiaba de los policías nacionales que la escoltan porque podían colaborar en una hipotética fuga.
Esa decisión del titular del juzgado de Madrid fue corregida después por la Audiencia de Madrid, que ordenó hace una semana el levantamiento de esa medida cautelar y que se devolvieran los pasaportes, al rebajar de cuatro a dos los delitos que Peinado había atribuido a Begoña Gómez. Sin embargo, el juez dice ahora que, si quieren recuperar el documento, tendrán que ir ellas a buscarlo personalmente.
La defensa de la asesora ya ha presentado un recurso en el que asegura que Peinado «restringe el derecho fundamental a la libre circulación, sin título que lo permita, lo cual, realizado a sabiendas, es de extrema gravedad». El abogado, de Pablo, recuerda que la devolución del pasaporte es un trámite casi automático, competencia del letrado de la Administración de Justicia y no del juez. “No es un acto de contenido jurisdiccional, sino un acto material de ejecución y documentación procesal que compete al LAJ en el ejercicio de sus funciones de impulso y cumplimiento de las resoluciones judiciales”.

