El proyecto MetroLink, impulsado por las autoridades de transporte irlandesas, contempla la construcción de una línea de 18,8 kilómetros y 16 estaciones entre Estuary y Charlemont. El principal contrato, denominado M400 y valorado en 7.912 millones, incluye obras civiles, estaciones, vías, puentes y túneles, con un plazo de ejecución de ocho años.
Este contrato se divide en dos lotes. Ferrovial y Dragados compiten por el tramo sur (M401), dotado con 4.565 millones de euros, mientras que en el tramo norte (M402), valorado en 3.347 millones, también participa FCC. Las españolas se medirán con grupos internacionales como Vinci, Webuild, Yapi o Murphy.
Otro de los grandes contratos es el M500, presupuestado en 7.300 millones de euros, que abarca la fabricación de trenes, la explotación de la línea y su mantenimiento durante 25 años. FCC concurre junto a Alstom, John Laing, Meridiam y RATP, mientras que Sacyr lo hace de la mano de CAF.
El programa se completa con el contrato marco M120, dotado con 1.200 millones de euros para actuaciones complementarias, incluida la futura estación del aeropuerto.
Considerado el mayor proyecto de infraestructura de la historia de Irlanda y uno de los principales desarrollos de metro en Europa, el Metro de Dublín también reforzará la presencia internacional de las constructoras e ingenierías españolas.
