El beneficio operativo alcanzó los 180 millones (+8%), mientras que los ingresos ascendieron a 308 millones y el EBITDA a 229 millones, un 11,7% más. La empresa atribuye este crecimiento, principalmente, al buen comportamiento de su negocio de centros de datos.
El valor bruto de sus activos se situó en 13.508 millones de euros, con una revalorización del 3,7% respecto al cierre de 2025. Los centros de datos generaron cerca del 80% de la creación de valor del semestre. El valor neto de los activos alcanzó los 9.913 millones, equivalentes a 15,99 euros por acción.
Merlin también reforzó su posición financiera. El nivel de endeudamiento se redujo al 24,5% tras la ampliación de capital realizada en marzo, mientras que la liquidez disponible alcanzó los 2.571 millones. Las agencias S&P y Moody’s mantuvieron sus calificaciones crediticias.
Por áreas de negocio, las oficinas mantuvieron una elevada ocupación del 93,6%, con especial fortaleza en Madrid y Lisboa. La cartera logística registró una ocupación del 95%, mientras que los centros comerciales siguieron mostrando una evolución sólida, con un aumento de las rentas del 6,4%, de las ventas de los inquilinos del 8,4% y una ocupación del 96,9%.
En centros de datos, la compañía prevé ingresar 68 millones de euros este año. La primera fase del Plan MEGA está completamente alquilada, mientras que la segunda avanza por encima de las previsiones y ya se trabaja en nuevas ampliaciones.
Además, Merlin ha vendido activos no estratégicos por 75 millones de euros y ha mejorado un 4% su previsión de beneficio recurrente para 2026, hasta los 340 millones de euros. La empresa mantiene su apuesta por el crecimiento de los centros de datos, combinado con una gestión prudente de su cartera inmobiliaria y de su estructura financiera.
