El PMI mostró una recuperación de la actividad y la demanda, lo que refuerza la resistencia de la economía pese a las tensiones geopolíticas y al conflicto en Oriente Medio.
Según S&P Global Market Intelligence, la actividad de servicios registró su primer avance relevante desde el inicio de la guerra, en línea con el fuerte dinamismo de la industria manufacturera. El PMI de servicios subió de 49,4 en junio a 51,7 en julio, retornando a zona de expansión tras tres meses de caída.
La mejora estuvo impulsada por una demanda más sólida, principalmente del mercado interno, mientras que los pedidos de exportación continuaron descendiendo, aunque con menor intensidad. Las empresas siguieron reduciendo los trabajos pendientes y aumentaron moderadamente el empleo.
Las presiones inflacionistas se moderaron ligeramente, con el crecimiento de costes y precios de venta en sus niveles más bajos desde febrero y marzo, respectivamente. Además, la confianza empresarial alcanzó máximos de cinco meses.
El PMI compuesto de la eurozona avanzó de 50 a 52 puntos, reflejando el primer crecimiento de la actividad total desde marzo y el ritmo más fuerte en ocho meses. S&P Global considera que estos datos son compatibles con un avance trimestral del PIB del 0,3%, aunque advierte de que una intensificación del conflicto en Oriente Medio podría afectar al crecimiento y reavivar las presiones inflacionistas.
Por países, Alemania volvió a registrar crecimiento por primera vez desde marzo, mientras que Italia y España aceleraron su expansión. España destacó con su mayor repunte en más de año y medio. Francia, por su parte, siguió en contracción, aunque de forma más moderada.
