El servicio de estudios destaca que la demanda seguirá respaldada por condiciones favorables: financiación accesible, crecimiento del empleo, recuperación del salario real, fuerte creación de hogares y una demanda extranjera que continuará siendo relevante para el mercado residencial.
Sin embargo, desde comienzos de año las ventas muestran una desaceleración, tanto en vivienda nueva como usada. Aunque el volumen de operaciones sigue por encima de los niveles previos a la pandemia, la escasez de oferta y el elevado precio de los inmuebles están frenando el mercado.
BBVA Research estima que las ventas de vivienda nueva descenderán un 8,4% en 2026 por la falta de producto disponible. No obstante, prevé una recuperación en 2027, con un crecimiento cercano al 3%, a medida que aumente la construcción.
La limitada oferta seguirá presionando los precios al alza. El desequilibrio entre una demanda sólida y un mercado con pocas viviendas disponibles continuará trasladándose a mayores incrementos de precios durante 2026 y 2027.
La entidad ha revisado a la baja su previsión de ventas para este año tras un inicio más débil de lo esperado. Aun así, considera que la actividad seguirá en niveles históricamente elevados y que en 2027 se superarán las 700.000 operaciones. Para ese ejercicio prevé un avance de las ventas del 0,6% y una subida de precios del 5,7%.
