Tras la campaña 2024-2025, en la que España apenas superó los 31 millones de hectolitros, para 2025-2026 se prevé una recuperación hasta los 34 millones, lejos todavía de los 43 millones que llegó a producir el país. A ello se añade el descenso del consumo, que abre el debate sobre medidas como la destilación de crisis o incluso el arranque de viñedo.
¿La vendimia más temprana?
«Estamos ante la vendimia más temprana de nuestros diez años de historia. Comenzamos el 4 de agosto, cuando en Somontano tradicionalmente se vendimiaba a finales de mes», explica Echandi, director técnico de Bodegas Sommos (Huesca). A su juicio, los enólogos deben adaptarse a campañas cada vez más variables.
Las altas temperaturas aceleran la maduración de la uva y han obligado a modificar prácticas tradicionales. «Antes deshojábamos la viña; ahora dejamos más hojas para proteger el racimo del sol», señala Echandi.
La búsqueda de viñedos en cotas más altas es otra estrategia creciente. Acha, responsable técnico de Vintae, destaca que la altitud ayuda a afrontar condiciones climáticas más complejas. El grupo sigue explorando zonas elevadas en Rioja Alta y la Ribera del Duero soriana, aunque considera aún más importante encontrar terrenos capaces de resistir veranos cada vez más secos, teniendo en cuenta factores como el agua disponible, el suelo o la orientación.
Menos consumo de vino
La reducción de la demanda agrava la situación del sector. Según el Informe de Consumo Alimentario en España 2025, los hogares españoles compraron 318,3 millones de litros de vino, un 1,6% menos que el año anterior. El gasto descendió un 1,8%, hasta 1.129,5 millones de euros, mientras que el precio medio se mantuvo en 3,55 euros por litro. El gasto por persona cayó un 1,7%, hasta 24,11 euros.
Echandi atribuye esta tendencia a factores como la inflación y los cambios de hábitos entre los consumidores jóvenes, que muestran preferencia por bebidas con menor graduación alcohólica. Por su parte, Richi Arambarri, fundador y CEO de Vintae, considera que un consumidor más formado puede ser una oportunidad para los vinos con identidad y valor añadido.
Desde Asaja Ciudad Real, Cepeda reivindica el consumo moderado de vino como parte de la dieta mediterránea y reclama acercar su cultura a los jóvenes. Ignacio Huertas, de UPA, alerta de la complicada situación de los viticultores tras varias campañas con producciones anormalmente bajas y recuerda que 2025 registró una de las cosechas más reducidas de la historia reciente.
La DOP Condado de Huelva, que agrupa a 18 municipios, inició la vendimia el 22 de julio, unos días antes de lo habitual, y prevé finalizarla a mediados de septiembre. De momento se están recolectando variedades tempranas, mientras que la cosecha de Zalema, la uva predominante de la zona, está pendiente de evaluación.
El Consejo Regulador espera una campaña mejor que la anterior, marcada por el impacto del mildiu, y estima una producción de entre 18 y 19 millones de kilos de uva. La recuperación se atribuye a un invierno lluvioso y una primavera suave.
La vendimia nocturna se ha generalizado en Andalucía para evitar que las altas temperaturas afecten a la uva y a la planta. En el Condado de Huelva se realiza principalmente con cosechadoras que trabajan durante la madrugada, mientras que la recolección manual suele desarrollarse a primeras horas del día.
En Somontano, la recogida mecanizada nocturna tiene una larga tradición. Echandi explica que actualmente el viñedo se acondiciona específicamente para facilitar el trabajo de las máquinas. La vendimia comienza hacia las tres de la madrugada, cuando la uva está más fría, lo que ayuda a preservar su calidad y evita un deterioro rápido tras la recolección.
