Así lo han dado a conocer desde el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa después de que el Instituto Nacional de Estadística (INE) haya publicado los datos definitivos de inflación de julio. El Índice de Precios de Consumo (IPC) registró un repunte de cuatro décimas, situándose en el 3,6%, debido principalmente al incremento de los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos personales. Como indican, «el detalle del IPC de julio confirma que la subclase del gasóleo registró una variación interanual del 15,7% en julio, por encima del umbral del 15% previsto en el Real Decreto-ley 18/2026 de medidas para contener el impacto de la guerra en Irán».
«Al superarse ese umbral, se activa de forma automática la cláusula de salvaguarda del Plan de Respuesta: la rebaja del Impuesto sobre Hidrocarburos aplicable al gasóleo se elevará a 20 céntimos por litro en septiembre, frente a los 5 céntimos inicialmente previstos para ese mes».
Mientras tanto, la gasolina, cuya subclase registró en julio una variación interanual del 7,3%, por debajo del 15%, mantiene el calendario ordinario de retirada gradual, con una rebaja de 5 céntimos por litro en septiembre. «El mecanismo actúa así de forma proporcionada, reforzando la protección solo allí donde la presión de los precios lo justifica», aseguran desde Economia. Y recuerdan que «el último Real Decreto-ley tiene un enfoque protector adaptado a la evolución del conflicto, con un diseño prudente que permite volver a elevar la protección si se reproduce un escenario adverso. Es una previsión especialmente relevante en un contexto de mayor incertidumbre y volatilidad en las últimas semanas. El resto de medidas siguen activas según lo previsto en el mismo Real Decreto-Ley».
Además, remarcan que «el Gobierno sigue realizando un seguimiento minuto a minuto del impacto de la guerra sobre la economía española y lo hace de la mano de los agentes sociales y de los sectores más afectados».
«Las medidas adoptadas hasta la fecha están funcionando. Tanto el primer Plan de Respuesta puesto en marcha el 20 de marzo como su continuación —aprobada por el Consejo de Ministros a finales de junio y respaldada por una mayoría del Congreso el 23 de julio— están cumpliendo su objetivo principal: amortiguar el impacto del shock externo sobre la inflación y el poder adquisitivo de los hogares. En concreto, las medidas han contribuido a reducir la inflación en un punto de media en los últimos meses. Dicho de otro modo, el Plan de Respuesta ha amortiguado más de un 60% de la subida de los precios por el shock externo que supone la guerra en Irán».
