El Gobierno había planteado inicialmente el 9 de septiembre, coincidiendo con el primer pleno del nuevo curso político y cuarenta días después de la entrada masiva de inmigrantes en la ciudad autónoma.
Varios grupos parlamentarios, incluidos socios del Ejecutivo como Podemos, consideraron excesivo ese retraso. Además, el día 9 ya estaba prevista una comparecencia de la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen. Finalmente, Sánchez comparecerá el 3 de septiembre a las 09:00 horas.
El portavoz socialista, Patxi López, confirmó que algunos grupos reclamaron adelantar la fecha y que la petición fue aceptada.
La líder de Podemos, Ione Belarra, calificó de «lamentable» que el presidente no hubiera rendido cuentas antes y defendió que debía haber interrumpido sus vacaciones para afrontar la crisis.
Desde Sumar también se consideraba conveniente que la comparecencia tuviera lugar cuanto antes.
En la misma línea, el diputado de Compromís Alberto Ibáñez afirmó que Sánchez «debería haber comparecido ya».
El PP, que había solicitado una comparecencia urgente desde el 31 de julio, se atribuyó el cambio de fecha. Su portavoz, Muñoz, aseguró que la presión ejercida por su grupo y el respaldo de otros partidos forzaron al Gobierno a convocar un pleno extraordinario en lugar de esperar al ordinario de septiembre.
La comparecencia fue registrada por el Ejecutivo para informar sobre la gestión de los acontecimientos ocurridos en Ceuta desde el 30 de julio. Como consecuencia del cambio de agenda, Sánchez ha cancelado su asistencia al Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones, previsto para el 2 de septiembre en Santander.
