Por ello, reclama la convocatoria urgente de la Comisión de Secretos Oficiales para esclarecer qué información manejaban los servicios de inteligencia antes de la crisis.
La controversia surgió después de que Margarita Robles asegurara que el CNI y el CIFAS habían informado el 29 de julio sobre una convocatoria para realizar entradas irregulares desde Marruecos. En cambio, Fernando Grande-Marlaska sostuvo que ningún servicio de información anticipó una llegada de la magnitud registrada al día siguiente y que, de haber existido una alerta de ese alcance, se habrían activado medidas extraordinarias.
A estas versiones se suma la Delegación del Gobierno en Ceuta, que también ha negado haber recibido un aviso específico sobre una entrada masiva.
Ante este escenario, el PP considera que la Comisión de Secretos Oficiales es el ámbito adecuado para aclarar si existieron advertencias previas, qué autoridades fueron informadas y cómo funcionó la cadena de comunicación. Desde la formación incluso se ha planteado la posibilidad de un «careo» entre Robles y Marlaska para determinar qué versión se ajusta a la realidad.
Para Feijóo, el Ejecutivo debe despejar cuanto antes las dudas sobre si el CNI detectó señales de una entrada masiva y si esa información fue trasladada a los responsables de la seguridad en Ceuta antes de los acontecimientos del 30 de julio.
