Según un informe de BBVA Research, más de 80.000 viviendas proyectadas dependen actualmente de nuevas infraestructuras eléctricas, lo que está retrasando promociones en al menos doce provincias.
Aunque el sistema cuenta con suficiente capacidad a nivel nacional, esta no siempre se encuentra en las zonas con mayor demanda residencial. Como consecuencia, numerosos desarrollos requieren nuevas subestaciones o refuerzos de red antes de poder ejecutarse. BBVA Research advierte de que ampliar estas infraestructuras puede llevar entre cinco y ocho años debido a trámites administrativos, evaluaciones ambientales y obras.
Las provincias más afectadas incluyen Madrid, Valencia, Alicante, Murcia, Castellón, Toledo, Granada, Cádiz, Almería, Zaragoza, Lleida y Jaén. En algunos casos, la limitación eléctrica condiciona incluso la entrega de viviendas ya construidas.
En la Comunidad de Madrid, por ejemplo, el suelo disponible permitiría levantar 126.000 viviendas en los próximos cinco años, pero la capacidad eléctrica firme actual solo abastecería unas 40.000. Situaciones similares se registran en Valencia, Alicante, Sevilla y Murcia, donde los principales desarrollos urbanísticos precisarán inversiones adicionales en la red.
El informe atribuye parte del problema a las restricciones a la inversión en redes implantadas tras la crisis financiera, aunque reconoce avances regulatorios recientes para agilizar el acceso eléctrico y priorizar proyectos residenciales.
Además, BBVA Research alerta de que la electrificación de hogares, industria, transporte y centros de datos elevará la demanda de electricidad cerca de un 45% hasta 2030, intensificando la competencia por la capacidad disponible. Por ello, considera imprescindible acelerar las inversiones en infraestructuras eléctricas para evitar que la red se convierta en uno de los principales cuellos de botella para el desarrollo de nueva vivienda.

