El que fue conductor del líder socialista en las primarias del 2017 matizó ante el juez Pedraz que se implicó en la adquisición del inmueble al considerarlo una «oportunidad de negocio» que -aclaró- finalmente no fructificó y de la que desconocía que el exministro era el cliente final.
Por otro lado, Corvillo ha explicado en su testifical que mantuvo varias reuniones con Ábalos cuando este era secretario de Organización del PSOE para tratar cuestiones relacionadas con la formación política de la que fue militante. Según ha señalado, en esas citas también participó únicamente Koldo García.
Respecto a los negocios del fuel con Aldama, Corvillo aseveró en sede judicial que ninguno de los que intentaron impulsar llegó a materializarse. Su hermano, Rubén Corvillo, sostuvo ante el magistrado que trabajó en una de las mercantiles presuntamente implicadas en el entramado de defraudación del IVA de los hidrocarburos, Salamanca Fuel, aunque -aclaró- solamente en dos reformas de sus oficinas.

