La decisión responde también a la petición realizada en julio por el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno, que solicitó que Balas permaneciera al frente de las pesquisas «el tiempo que fuera necesario». Entre ellas figuran el caso Koldo, así como otras investigaciones relacionadas con el entorno del presidente del Gobierno y presuntas irregularidades en contratos públicos.
El ascenso se produce en un contexto de tensión dentro del Ejecutivo a raíz de la crisis de Ceuta. Según diversas informaciones, las diferencias entre Robles y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se han hecho más visibles en las últimas semanas, especialmente por sus posiciones respecto a la actuación de los servicios de seguridad.
Balas también fue señalado por la exmilitante socialista Leire Díez. En una de las agendas intervenidas por la Guardia Civil aparecía una referencia al ahora coronel con la anotación: «Antonio Balas, peligroso».
