La cifra supera el 45% registrado en 2025 y duplica ampliamente el 24% de 2019, evidenciando una creciente dependencia del crédito para cubrir gastos cotidianos.
España presenta una situación relativamente más favorable. Es el país europeo donde menos consumidores afirman recurrir a préstamos para pagar facturas y el 83% asegura abonar sus recibos a tiempo, porcentaje solo superado por Países Bajos.
No obstante, persisten señales de tensión en los hogares. Aunque el 91% de los españoles afirma poder afrontar gastos esenciales y el 54% cree que puede vivir sin grandes preocupaciones económicas, el encarecimiento de la vivienda y el estancamiento salarial siguen condicionando las finanzas familiares.
Entre quienes dejaron alguna factura sin pagar en el último año, el 82% afirma que ocurrió solo una vez. Sin embargo, el 76% señala el elevado coste de la vivienda como una de las principales causas y el 57% apunta a unos ingresos bajos o estancados, los porcentajes más altos de Europa.
Esta situación favorece una actitud más prudente. El 72% de los consumidores españoles evita asumir riesgos financieros, como cambiar de empleo o emprender, mientras que el 74% reserva parte de sus ingresos para imprevistos y el 62% prioriza el ahorro frente al consumo.
Crece el uso del pago aplazado
El informe también refleja la consolidación de las fórmulas de “compra ahora y paga después” (BNPL). Cuatro de cada diez europeos las han utilizado durante el último año. En España, el porcentaje alcanza el 37%, en línea con la media continental.
Reservas ante la inteligencia artificial
La inteligencia artificial gana presencia en los servicios financieros, aunque genera cautela. El 42% de los españoles considera que puede mejorar la gestión de cobros, pero el 61% muestra preocupación por la seguridad de sus datos, el nivel más alto de Europa.
Su utilización sigue siendo limitada: solo el 20% emplea habitualmente herramientas de IA para gestionar sus finanzas personales y el 28% cree que le ayudan a controlar mejor su situación económica. Además, el 59% confiaría más en estas tecnologías si contara con el respaldo de un asesor humano.

