En una entrevista televisiva, también reconoció que dichas transacciones se realizaron a través de estructuras financieras diseñadas para sortear las sanciones impuestas a Venezuela y Rusia.
Según su relato, el petróleo de la estatal venezolana PDVSA era cargado en Venezuela, abonado mediante cuentas en Rusia y posteriormente enviado a mercados europeos y asiáticos. Aldama explicó que participó en estas operaciones a través de intermediarios internacionales, aunque evitó ofrecer más detalles alegando el secreto de las actuaciones judiciales.
La documentación incorporada a la investigación recoge intercambios de mensajes sobre cargamentos de petróleo y mecanismos de pago vinculados a entidades rusas. La Audiencia Nacional analiza operaciones que habrían movido millones de barriles y generado ingresos millonarios para el régimen venezolano.
Durante la entrevista, Aldama sostuvo que actuaba como intermediario en asuntos relacionados con Venezuela y llegó a afirmar que trabajaba para el Gobierno de España, no para una empresa concreta. Asimismo, señaló que no fue la única persona que obtuvo beneficios de estas operaciones.
El empresario mantiene que el dinero generado en estos negocios fue el origen de entregas de efectivo que, según su versión, tuvieron como destinatarios José Luis Ábalos y Koldo García. Estas afirmaciones forman parte de distintas investigaciones judiciales actualmente en curso.
Las declaraciones de Aldama vuelven a situar el foco sobre las relaciones entre intermediarios privados, el régimen venezolano y varios responsables políticos españoles, en un contexto marcado por procedimientos judiciales aún abiertos.
