El pacto, anunciado tras la reciente reunión entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping en Washington, afecta a cientos de productos. Estados Unidos reducirá las tarifas sobre 77 categorías de bienes chinos, entre ellos electrodomésticos, juguetes, artículos para bebés, utensilios de cocina y material de pesca.
Por su parte, China rebajará los aranceles aplicados a 1.619 líneas de productos estadounidenses, incluyendo carbón, productos sanitarios, equipamiento médico, carne, lácteos, cereales, frutas y verduras. Más del 90% de los artículos incluidos en el acuerdo quedarán exentos de los gravámenes adicionales impuestos durante la guerra comercial.
La gestión de estas medidas recaerá en un nuevo Consejo de Comercio bilateral, creado para impulsar un marco comercial más estable, especialmente en sectores estratégicos como el agroalimentario.
La extensión de la tregua concede a ambas potencias hasta el 10 de enero para negociar un acuerdo más duradero. Antes de esa fecha, Trump y Xi volverán a reunirse en las cumbres de la APEC y del G20, con el objetivo de consolidar los avances y reducir las tensiones entre las dos mayores economías del mundo.

