Los nacionalistas vascos respaldarán, aunque de forma «crítica», el decreto que incluye incentivos fiscales, protección frente a desahucios, limitaciones a determinados fondos de inversión y la posibilidad de prorrogar hasta dos años los contratos de inquilinos al corriente de pago. La portavoz del grupo, Maribel Vaquero, considera que la norma introduce mejoras para arrendatarios y pequeños propietarios, aunque la define como un «parche» insuficiente para resolver el problema de la vivienda.
El PNV subraya que en Euskadi más del 90% del mercado del alquiler está en manos de pequeños propietarios y defiende que la atención a las personas vulnerables corresponde a las administraciones, no a los particulares. También valora positivamente el endurecimiento de los alquileres temporales y la nueva fiscalidad para las viviendas turísticas.
Por el contrario, rechazará el segundo decreto, que establece la renovación automática de los contratos y contempla indemnizaciones al inquilino en determinados casos de no renovación. A juicio del partido, estas medidas penalizan a los pequeños propietarios, generan inseguridad jurídica y pueden provocar una reducción de la oferta de vivienda en alquiler.
Pese a su apoyo parcial, el PNV reclama al Gobierno una regulación más sólida y consensuada, con medidas estructurales que faciliten tanto el acceso a la vivienda como la seguridad de propietarios e inquilinos.
