El exministro y exdirigente socialista, a la espera de sentencia, se queja desde la cárcel del «doble rasero» de sus excompañeros de Gobierno y de partido. Es mas se siente agraviado por “el doble rasero” que advierte entre sus excompañeros de partido y de gabinete cuando se trata de valorar la situación de José Luis Rodríguez Zapatero, imputado en la causa de Plus Ultra, la del hermano de Pedro Sánchez o las cloacas capitaneadas por Leire Díez que conectan con Ferraz a través de Santos Cerdán.
“Los que se pronuncian sobre lo que viene ocurriendo en torno al PSOE y el Gobierno están aplicando un trazo muy fino cuando reducen el caso de David Sánchez en la Diputación de Badajoz a una mera irregularidad administrativa. Que yo sepa, en las últimas semanas se ha sentado en el banquillo por estos hechos y su caso acaba de ser visto para sentencia, como me ocurrió a mí el pasado mes de abril en la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo”,
“No hay diferencia en la situación, pero sí en el trato y en lo que se pretende proyectar”, añade. En este sentido, incide en que “episodios” como el de su expareja Jésica Rodríguez, colocada en Ineco y Tragsatec durante su etapa como ministro de Transportes, han sido valoradas de forma unánime como algo del todo censurable de todo punto de vista “sin atender a matices ni a las explicaciones que he ofrecido respecto a mi responsabilidad en esos hechos. Todo se ha reducido a definir a esa persona como una prostituta y hacer un juicio público sumario sobre ese episodio. O lo que es lo mismo, a aplicar la brocha gorda en las interpretaciones, como siempre ha ocurrido con todo lo que tiene que ver conmigo”.
Respecto a Leire Díez y su cloaca, el exministro define “todo lo que se va sabiendo” como la fábula del “cazador cazado”. A medida que se va aclarando la madeja de la ‘fontanería’ amparada por el PSOE a la luz de la instrucción judicial, Ábalos se siente reforzado en su tesis de que fue empleado como el ‘dique’ de contención para impedir que todo escalara, así como en la idea de que ha sido víctima de una “indefensión expresa” ejercida por quienes “estaban preservando unos intereses que no eran precisamente los míos”. Igualmente, considera que las revelaciones ligadas al caso avalan su denuncia de haber sido víctima de una “investigación prospectiva”.
Sobre la ingente cantidad de información que está aflorando en torno a la trama ligada a las filas socialistas, el exsecretario de Organización de Ferraz formula una “reflexión”: “No hay que quedarse solo con los nombres, sino con lo que indican esos apuntes que han sido revelados, porque detrás de cada uno de ellos hay una potencial investigación”.
En otro orden de cosas, Ábalos “comprende” la defensa cerrada articulada sobre quien ha sido poco menos que «un referente moral de la izquierda». Pero a renglón seguido advierte del “sesgo utilitario” del sanchismo, en el que los “nombres propios solo sirven hasta que alguien decide que ya no valen”.
