En este sentido, mostró su preocupación ante el repunte que se espera para el segundo semestre del año de los precios en los mercados eléctricos, lo que puede derivar en una reducción de la actividad industrial. El presidente de AEGE estima que la recuperación del impuesto a la generación del 7% en la segunda mitad del año elevará los precios que pagan los consumidores en 7€/MWh, “lo que puede llegar a impactar, hasta en un 10%, en las industrias expuestas a la competencia internacional, una vez descontadas las compensaciones que obtienen para evitar la competencia desleal que sufren frente a economías con una laxa o nula ambición climática”, explica.
• La recuperación del impuesto a la generación del 7% en el segundo semestre del año elevará los precios en 7€/MWh, en un entorno de precios récord por los servicios de ajuste que deben regularse.
• Las compensaciones previstas para equilibrar las condiciones competitivas por el impacto de las emisiones indirectas y la fiscalidad no se aplican con la máxima intensidad permitida, tal y como sugiere la Comisión Europea.
• En 2025, la demanda de las industrias asociadas en AEGE aumentó un 6%, favorecida por la mejora en las compensaciones, aunque aún un 21% por debajo del consumo de 2019.
AEGE recuerda que no se aplican con la máxima intensidad permitida las compensaciones destinadas a mitigar la brecha competitiva con otras regiones del mundo, ni las permitidas en la reforma del Estatuto del Consumidor Electrointensivo para reducir la mayor carga fiscal existente en nuestro país en el recibo eléctrico que pagan las industrias. Por consiguiente, la asociación manifiesta su pleno respaldo a las recomendaciones de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien insta a los Estados miembros a maximizar las aportaciones por compensaciones indirectas de derechos de emisiones y a reducir la carga fiscal sobre la electricidad para la industria.
Carlos Navalpotro considera estas iniciativas imprescindibles ante la elevada incertidumbre geopolítica, a la que se suma un entorno de sobrecostes por los servicios de ajustes que alcanzan niveles nunca vistos, “llegando a representar el 30% del precio final eléctrico”, señaló. El presidente reclama soluciones en línea con las que adoptan otros países, regulando estos costes para hacerlos previsibles y buscando fórmulas que no dañen la competitividad industrial.
