Al igual que el paro del pasado 29 de junio, Renfe ha informado que esta huelga afectará a Cercanías, Media Distancia, Larga Distancia y Alta Velocidad, en una fecha en la que la congestión de pasajeros será notable con motivo de viajes o vueltas a casa.
Esta huelga ha sido convocada por el Sindicato Ferroviario (SF) con motivo del no acuerdo entre el Ministerio de Transportes y el propio sindicato. Los trabajadores denuncian el incumplimiento de los acuerdos alcanzados en noviembre de 2023 y exponen, además, el supuesto abandono del servicio de Mercancías de Renfe. El sindicato critica los planes de coalición de Renfe Mercancías con la multinacional Medway -filial del grupo MSC- al considerar que esta operación supone un avance hacia la privatización del transporte ferroviario de mercancías.
El Ministerio de Transportes y el SF han acordado de manera conjunta los servicios mínimos durante la huelga del 15 de julio. Unos servicios que, en un día laborable, congregan a 1,1 millones de viajeros diarios en Cercanías y 68.000 pasajeros, también diarios, en Media Distancia. Es por eso por lo que el ministerio ha acordado mantener una parte importante de la oferta ferroviaria. Los servicios mínimos que ha planteado Renfe son los siguientes:
En Cercanías: se establecen servicios mínimos en función de diferentes franjas horarias. En hora punta el 75% del servicio actual y, en el resto del día, el 50% del servicio actual.
En Media Distancia: se establece una media de 66% de los servicios habituales. Así, se asegura la circulación de 426 de los 650 trenes del día. El resto, 224, dependerá del seguimiento de la huelga.
En Alta Velocidad y Larga Distancia: el 73% de los servicios habituales. Así, se asegura la circulación de 249 trenes de los 343 previstos durante el día. El resto, 94, dependerá del seguimiento de la huelga.

