La normalización de la demanda tras la pandemia, el aumento de los precios y un contexto de elevada incertidumbre económica y geopolítica motivaron esta desaceleración. Los tour operadores de viajes, es decir, el comercio mayorista, generaron unos ingresos de 6.200 millones de euros en ese año, lo que supuso un crecimiento del 5,1% respecto a 2024, en el que se registró una variación del 9,3%.
Por su parte, el mercado minorista (agencias de viajes) se incrementó un 5,5% (+10,3% en 2024), hasta alcanzar la cifra de 13.500 millones de euros. Pese a este crecimiento adicional, este valor queda todavía por debajo de los 14.500 millones de euros obtenidos en 2019. La rentabilidad obtenida por las empresas del sector ha experimentado una evolución favorable en los últimos años, en un escenario de aumento de los ingresos. No obstante, el ascenso de las principales partidas de coste, en particular alojamiento, transporte y personal, limitó la mejora de los márgenes en 2025, tendencia que continuará en 2026.
La normalización de la demanda turística seguirá traduciéndose, a corto y medio plazo, en una desaceleración gradual del ritmo de crecimiento del negocio de tour operadores y agencias de viajes, tras el dinamismo excepcional registrado en los años posteriores a la pandemia. Se espera que el segmento mayorista registre un aumento de facturación en torno al 4% en 2026, hasta los 6.440 millones de euros, en tanto que en el ámbito minorista se prevé un incremento de alrededor del 4,5% en ese año, que se cerrará con unos 14.120 millones de euros.
Los movimientos corporativos de fusión y absorción de empresas acecidos en los últimos años han impulsado el grado de concentración de la oferta. Los cinco principales mayoristas alcanzaron en 2025 una cuota de mercado conjunta del 43%, en tanto que las cinco primeras agencias minoristas reunieron conjuntamente el 31% de los ingresos globales.
