En 2023, ambos conceptos representaron el 60% de la recaudación total, situando al país solo por detrás de Estados Unidos y Alemania.
La OCDE atribuye parte de este aumento a las medidas incluidas en la reforma de las pensiones para reforzar los ingresos de la Seguridad Social, entre ellas el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), el incremento de las bases máximas de cotización y la cuota de solidaridad para los salarios más elevados.
En 2025, el IRPF aportó el 44% de la recaudación tributaria, mientras que las cotizaciones sociales generaron 176.918 millones de euros. Sumados ambos ingresos, representan alrededor del 63% de los recursos públicos.
El refuerzo de las cotizaciones también está elevando los costes empresariales. Según los últimos datos del INE, los gastos laborales no salariales, principalmente las cotizaciones a la Seguridad Social, crecieron un 4,8% interanual en el segundo trimestre de 2026, por encima del aumento de los salarios, que fue del 4,7%.
La tendencia refleja el impacto progresivo de la reforma de pensiones y el creciente peso de las rentas del trabajo en la financiación del sistema público.
