Con esta subida, Wong refuerza su posición como el dirigente político mejor remunerado del mundo, muy por delante de otros líderes como los de Hong Kong, Suiza, Australia o Estados Unidos. En comparación, percibirá alrededor de 22 veces más que Pedro Sánchez, cuyo salario bruto anual ronda los 110.000 euros.
El mandatario ha anunciado que destinará íntegramente el aumento salarial a organizaciones benéficas durante los próximos cinco años, siempre que continúe en el cargo. Además, defendió la medida al considerar que unos sueldos competitivos ayudan a atraer talento al servicio público y a prevenir la corrupción.
Wong reivindica el modelo singapurense como un sistema de salario único y transparente, sin complementos ni beneficios ocultos, independientemente de los cargos que ocupe cada responsable político.
La decisión ha generado críticas en un país marcado por el elevado coste de la vida y la preocupación por el empleo. Sin embargo, el primer ministro sostiene que retrasar ajustes necesarios acabaría debilitando las instituciones y dificultando la captación de profesionales cualificados para la Administración.
El anuncio coincide con un momento de fortaleza económica para Singapur. La economía creció un 5,9% interanual en el segundo trimestre de 2026, impulsada en parte por las inversiones vinculadas a la inteligencia artificial, lo que llevó al Gobierno a elevar sus previsiones de crecimiento para el conjunto del año.
Considerado uno de los lugares más caros del mundo para vivir, Singapur figura también entre los países con mayor renta per cápita y está gobernado por el Partido de Acción Popular desde su independencia en 1965.
