Aunque la oferta italiana, que valora la compañía en unos 500 millones de euros, sigue siendo la más alta, las propuestas de las españolas Dcoop y Acesur continúan en la carrera.
La operación está marcada por la presión política. Tanto el Gobierno como la Junta de Andalucía han defendido públicamente que Deoleo permanezca en manos españolas por su relevancia estratégica para el sector del aceite de oliva. Pese a ello, el ministro de Agricultura, Luis Planas, ha insistido en que el Ejecutivo respetará las reglas del mercado y no contempla intervenir en el proceso.
Mientras, las organizaciones agrarias y cooperativas han intensificado sus llamamientos para evitar una venta al grupo italiano, argumentando que España debe conservar no solo el liderazgo productivo, sino también el control de las principales marcas del sector.
Coricelli parte como favorito gracias a su mayor oferta y a una financiación ya asegurada. Sin embargo, Dcoop, principal cooperativa agroalimentaria española, y Acesur, propietario de marcas como La Española y Coosur, siguen contando con opciones para convencer a los accionistas de referencia de Deoleo.
La puja entra así en una fase decisiva en la que no solo pesará el precio, sino también el debate sobre si el líder mundial del aceite de oliva debe seguir bajo control español o pasar a manos italianas.
