La evolución española contrasta con la de otros grandes mercados europeos. Reino Unido y Bélgica aumentaron su cuota en 2,4 puntos porcentuales, Alemania en 1,9 y Países Bajos en 1,8, lo que refleja una mayor expansión de estas plataformas fuera de España.
Pese al estancamiento, España ocupa la quinta posición europea por peso de los marketplaces. El ranking lo lideran Austria (48,7%), Alemania (47,2%) e Italia (45,8%), seguidos por Reino Unido (43,2%).
Según NIQ, esta tendencia responde a la creciente fragmentación del comercio electrónico. Al igual que ocurre en el comercio físico, los consumidores reparten cada vez más sus compras entre diferentes operadores, mientras que los marketplaces concentran una oferta cada vez más amplia de vendedores y productos.
Aunque el crecimiento en España es más moderado que en otros países, estas plataformas ya canalizan más de cuatro de cada diez euros gastados en compras online.
