Airbus, como contratista principal, llegó a un acuerdo de desarrollo con la empresa turca Turkish Aerospace (TA) para impulsarlo. De esta forma, TA pondrá como base el Hürjet, el caza que está desarrollando para la Fuerza Aérea Turca. Sobre esa plataforma, el avión se «españolizará» para adaptarse a las necesidades del Ejército del Aire, pasando a llamarse Saeta II. Está previsto que España reciba las primeras unidades en 2028, y que los pilotos puedan empezar a «familiarizarse y entrenar en la plataforma» para el curso de 2029/2030.
Desde Airbus aseguran que la industria nacional, liderada por ellos, asumirá el «control total para mantener, actualizar y evolucionar esta flota de forma independiente». Más allá de la fabricación de piezas primarias, cableado eléctrico, así como el diseño y fabricación del centro de conversión, las empresas españolas se encargarán de la integración de tecnologías clave para los sistemas de aviónica y misión: GMV (Inercial/GPS y computador de misión), Sener (DataLink), Aertec (unidad de interfaz remota), Grupo Oesía (gestión de audio), Orbital (grabador de misión VMDR) e Indra (sistema de identificación amigo-enemigo).
Además de la conversión e integración de nuevos equipos en las aeronaves, Airbus liderará el rediseño del Centro de Entrenamiento de la Escuela de Caza y Ataque, conocida como Ala 23, en la Base Aérea de Talavera la Real, Extremadura. El centro, que incluirá simuladores de última generación desarrollados junto con Indra, dará apoyo logístico en operación y mantenimiento a los aviones y sistemas sintéticos de entrenamiento para asegurar la máxima disponibilidad de la flota.
El programa se divide en dos partes. La fase inicial, que empezará en 2028, se centra en la recepción de un lote de 21 aviones. Una de estas primeras aeronaves será utilizada como prototipo por parte de Airbus para la integración de equipos de aviónica y misión de última generación. En paralelo a estos trabajos se realizará el desarrollo y fabricación de un sistema de entrenamiento en tierra, que está previsto que entre en operación durante el curso 2029-2030.
En una segunda fase, se realizará la conversión de estos 21 aviones, más los nueve restantes, a la versión españolizada, así como la actualización de los simuladores a dicha versión. Las entregas de la versión nacionalizada del SAETA II y el sistema de entrenamiento en tierra tendrán lugar entre 2031 y 2035.
Las nuevas aeronaves para el Ejército del Aire podrán operar a una altura máxima de 45.000 pies (13.700 m), tendrán una longitud de 13,7 metros y una altura de 4,1 metros (con tren de aterrizaje retraído). Además, tendrán velocidad supersónica (Match 1,2-1,4) y contarán con «una cabina digital moderna y asientos tándem», que les permitirán realizar operaciones polivalentes como el reconocimiento armado.
