La empresa trasladó esta posibilidad a los representantes de los trabajadores durante una reunión celebrada el pasado martes, coincidiendo con el inicio de los paros. La dirección subrayó que el cumplimiento de los contratos es esencial, especialmente en programas vinculados a la defensa de países como Alemania o Polonia.
Mientras busca fórmulas para minimizar el impacto de la huelga, Airbus ha optado por congelar las contrataciones previstas y analiza medidas para evitar efectos sobre futuros pedidos. La compañía también sostiene que algunas plantas mantienen su actividad con normalidad. En el caso de Cádiz, aseguró que el centro continúa plenamente operativo.
La movilización fue convocada por UGT, CGT y ÚTIL tras el rechazo de la plantilla a la última propuesta de la empresa. Esta incluía mantener dos días semanales de teletrabajo, retirar el recurso sobre el control del absentismo y aplicar subidas salariales ligadas al IPC, junto con medidas adicionales de recuperación de poder adquisitivo.
Sindicatos y empresa vuelven a reunirse para intentar desbloquear el conflicto, aunque las posiciones siguen alejadas. Mientras CC OO considera que el preacuerdo alcanzado en julio puede servir de base para negociar, UGT lo da por superado y reclama nuevas condiciones.

