La caída de la oferta y el aumento de la demanda han disparado la competencia entre inquilinos, hasta el punto de que cada anuncio recibe de media un 423% más de contactos que en 2018, según datos de Idealista.
Algunas ciudades registran incrementos mucho más acusados. Lleida lidera la clasificación, con un aumento del 2.831% en los contactos por vivienda anunciada, seguida de Tarragona (1.910%), Zaragoza (974%), Barcelona y Girona (889%) y A Coruña (825%).
La presión se extiende a todas las capitales de provincia. En Madrid, los contactos por anuncio se han cuadruplicado desde 2018, una evolución similar a la observada en Málaga y Palma. Actualmente, cada vivienda anunciada recibe una media de 42 solicitudes antes de retirarse del mercado. Barcelona encabeza el ranking con 95 contactos por anuncio, por delante de Palma (59), Madrid (48) y Valencia (42).
El informe también refleja el encarecimiento de los alquileres. Entre 2018 y 2026, el precio medio anunciado ha subido un 45,2%. Sin embargo, las mayores preocupaciones se concentran en la reducción de la oferta, especialmente en ciudades como Barcelona, donde los anuncios disponibles han caído un 84%, seguida de San Sebastián (76%) y Bilbao (72%).
Este fenómeno coincide con un cambio en el acceso a la vivienda. Mientras el número de personas con hipoteca ha disminuido en torno a un millón desde 2014, la población que vive de alquiler ha aumentado en 2,8 millones. Como resultado, el porcentaje de residentes en alquiler a precio de mercado ha pasado del 12% al 17% en la última década.
Según Fedea, el auge del alquiler está relacionado en parte con el crecimiento demográfico y los flujos migratorios, aunque no explica por sí solo todos los cambios registrados en el mercado residencial español.
