La compañía, única fabricante de las máquinas EUV necesarias para producir los chips más avanzados, estudia ampliar aún más su capacidad productiva, además del incremento del 30% ya anunciado. Según su consejero delegado, Christophe Fouquet, los clientes están reclamando cada vez más equipos y algunos ya plantean pedidos para 2029 e incluso 2030.
El aviso refleja la intensidad de las inversiones en infraestructuras ligadas a la IA, que están impulsando a fabricantes como TSMC, Samsung e Intel a ampliar sus planes de producción. Las máquinas más avanzadas de ASML pueden alcanzar los 400 millones de dólares por unidad y cuentan con plazos de entrega superiores a un año.
Pese a las dudas sobre la sostenibilidad del boom de la inteligencia artificial, ASML ha mejorado sus previsiones de ventas para 2026, situándolas entre 44.000 y 45.000 millones de euros, y ha elevado su margen bruto hasta el 57,5%. La empresa también está acelerando inversiones industriales para aumentar su capacidad y reducir los tiempos de fabricación.
Además, el grupo ha incorporado a sus previsiones la futura planta de chips que impulsan Tesla, SpaceX e Intel en Texas, un proyecto que refuerza la expectativa de una demanda creciente de semiconductores avanzados durante los próximos años.
