Por ello, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha puesto en marcha un nuevo sistema de evaluación que amplía los parámetros utilizados para analizar la calidad de los servicios de telecomunicaciones. Además de la velocidad de descarga y subida, el regulador incorpora indicadores como el tiempo de respuesta de la red, su estabilidad y la fiabilidad de la transmisión.
El objetivo es ofrecer una visión más completa del rendimiento real de las conexiones y facilitar comparaciones más precisas entre operadores, tecnologías y zonas geográficas.
Los primeros datos recopilados muestran una velocidad media de 166,5 Mbps de descarga y 76 Mbps de subida en España, con una latencia media de 19 milisegundos. Sin embargo, la nueva metodología permitirá identificar diferencias que antes quedaban ocultas tras las medias nacionales.
La CNMC también está reforzando su base de datos mediante mediciones realizadas por los propios usuarios, lo que permitirá seguir la evolución de la calidad de las conexiones con mayor detalle territorial.
El siguiente paso será incorporar indicadores específicos sobre redes 5G, con el fin de ofrecer una radiografía aún más completa de la conectividad en España. Para el supervisor, conocer la velocidad es importante, pero entender también la estabilidad, la latencia y la fiabilidad de una conexión ofrece una imagen mucho más precisa de la calidad del servicio.
