El acuerdo, suscrito por el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, y el presidente ejecutivo de Cox, Enrique Riquelme, contempla cuatro áreas de actuación: almacenamiento energético, generación solar, gas natural y gestión del agua y saneamiento.
Entre los proyectos previstos destacan sistemas de baterías con una capacidad inicial de hasta 500 MWh, ampliable a 1.000 MWh; dos plantas solares de 200 MW, con posibilidad de duplicar su potencia; y una terminal de regasificación junto a una central de ciclo combinado de 380 MW, destinada a reforzar el suministro eléctrico del país.
Cox se encargará de estructurar la financiación, desarrollar las infraestructuras y asumir su construcción, operación y mantenimiento, con participación de entidades financieras internacionales y organismos multilaterales.
La compañía considera que esta alianza refuerza su expansión en América Latina, región donde concentra el 95% de su actividad y donde mantiene un plan inversor superior a 7.000 millones de dólares en proyectos de agua y energía. Según Bukele, el acuerdo permitirá atraer inversión internacional, impulsar energías más limpias y mejorar el abastecimiento de agua sin aumentar la carga sobre las finanzas públicas.
