A menos de una hora de Oviedo, existen varios saltos de agua que se han convertido en pequeñas joyas naturales para quienes buscan rutas sencillas y paisajes sorprendentes durante una escapada de fin de semana. Entre ellas destacan tres enclaves que combinan senderismo fácil, naturaleza espectacular y entornos poco masificados: las Cascadas de Oneta, la Cascada del Xiblu y la Cascada de Guanga. El auge del turismo de naturaleza ha llevado a muchos viajeros a buscar rutas cortas y paisajes poco conocidos cerca de las ciudades. Cascadas, bosques y miradores se han convertido en algunos de los grandes atractivos del interior asturiano.
Desde alojamientos situados en plena montaña, como CieloAstur, muchos visitantes aprovechan su estancia para explorar estos rincones naturales y descubrir un Asturias más tranquilo, donde la naturaleza sigue siendo la gran protagonista.
Cascadas de Oneta: uno de los saltos de agua más impresionantes de Asturias
Situadas en el concejo de Villayón, las Cascadas de Oneta forman uno de los conjuntos naturales más espectaculares del occidente asturiano. Este monumento natural está compuesto por tres cascadas escalonadas en pocos metros, siendo la primera —conocida como La Firbia— la más impresionante, con una caída de alrededor de 15 metros de altura.
El recorrido para llegar hasta ellas es sencillo y muy accesible: una ruta señalizada de aproximadamente 1,5 kilómetros ida y vuelta, que atraviesa prados, pequeños bosques y antiguos caminos rurales. Gracias a su facilidad y belleza paisajística, esta excursión se ha convertido en una de las rutas más recomendadas para familias y amantes de la naturaleza.
Cascada del Xiblu: un salto de agua entre montañas
En el entorno del Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa, en el concejo de Teverga, se encuentra la espectacular Cascada del Xiblu, una de las más fotografiadas del interior de Asturias. Este salto de agua desciende por una pared rocosa cubierta de musgo y vegetación, creando un paisaje que cambia con cada estación del año. Durante la primavera y tras las lluvias, el caudal aumenta y la cascada muestra toda su fuerza, rodeada por un bosque atlántico que refuerza la sensación de aislamiento y naturaleza salvaje.
La ruta hasta la cascada atraviesa senderos forestales y antiguos caminos ganaderos, lo que permite descubrir uno de los paisajes más auténticos de la montaña central asturiana.
Cascada de Guanga: una joya natural muy cerca de la ciudad
Para quienes buscan un plan rápido de naturaleza, la Cascada de Guanga es una de las excursiones más sorprendentes cerca de Oviedo. Ubicada en un entorno rural de bosques y praderas, esta cascada aparece casi de forma inesperada entre la vegetación, lo que la convierte en uno de esos lugares que muchos viajeros descubren por casualidad. Su fácil acceso y la belleza del entorno la han convertido en una escapada perfecta para quienes desean disfrutar de la naturaleza sin realizar largas caminatas.
Muy cerca de esta última cascada, en Linares de Proaza, una pequeña y singular aldea asturiana, que forma parte del municipio de Proaza, se encuentra CieloAstur. Se trata de un alojamiento de lujo ecosostenible, distinguido con Cuatro Llaves (máxima distinción para alojamientos de este tipo) que se mimetiza con la naturaleza. Supone, gracias a su altitud, una estancia única al dormir entre nubes casi tocando el cielo, pero con todas las comodidades y el confort de sus instalaciones de última generación, para disfrutar del maravilloso entorno natural que le rodea.
La mayor parte del consumo energético de las instalaciones está basado en energías renovables. Las Villas y los diferentes espacios interiores cuentan con un sistema de aerotermia, que permite la renovación del aire constantemente con el exterior, por lo que la confortabilidad está garantizada independientemente de la climatología. El solicitado jacuzzi exterior funciona con energía fotovoltaica, gracias a las placas solares instaladas en la parte más alta del complejo. En las habitaciones, ofrecen amenities ecológicos sólidos y, con respecto al consumo de agua, destaca el uso del llamado “Km 0”, sistema por el cual el agua de un manantial cercano es filtrada por ósmosis y envasada en botellas de cristal reutilizables.
La finca de 10.000 metros cuadrados de prados verdes acoge un total de 12 eco villas independientes distribuidas por todo el terreno. El resort CieloAstur brinda el máximo valor añadido a sus huéspedes para que disfruten por completo de su estancia, con el menor impacto medioambiental posible como bandera. Así, sus doce originales eco villas independientes están construidas respetando el entorno, en ambientes nórdicos y minimalistas. Todas ellas están equipadas con baño privado, cocina americana con todas las facilidades, así como zona de estar con sofá, televisión y mesa de comedor, además de terraza propia amueblada.
De todas sus villas, la más especial y demandada es la Villa del árbol, emplazada en lo alto de un gran tronco, sin desmerecer a las cinco villas Deluxe, con sus respectivas bañeras bajo la ventana, desde las que se puede disfrutar de unas espectaculares vistas. Completan el alojamiento, tres villas Superiores y tres Standard. Una de estas últimas villas está adaptada para huéspedes con movilidad reducida, con acceso en ascensor desde el aparcamiento.

