Entre los potenciales compradores figura Unicaja, que busca reforzar su presencia en el negocio de financiación al consumo.
El atractivo de Cetelem se explica por el fuerte crecimiento del crédito al consumo en España, cuyo saldo supera ya los 121.600 millones de euros. La entidad francesa cuenta con una cartera crediticia cercana a los 11.000 millones, activos por 11.742 millones y una base de 2,5 millones de clientes. Para bancos como CaixaBank o Unicaja, la adquisición permitiría diversificar sus ingresos y ganar peso en un segmento más rentable, aunque también con mayores niveles de morosidad. Actualmente, el crédito al consumo representa una parte limitada de sus balances, todavía muy concentrados en las hipotecas.
La venta se enmarca en la estrategia de BNP Paribas de reducir su exposición al negocio de consumo en España. Tras integrar Orange Bank en Cetelem en 2024, el grupo francés estudia ahora desprenderse de la filial debido a una rentabilidad inferior a la esperada, las provisiones ligadas a litigios por tarjetas revolving y el aumento de costes.
La operación llega además en un contexto de reactivación de las compras corporativas en el sector bancario español. Tras las grandes fusiones de los últimos años y el fracaso de la opa de BBVA sobre Sabadell, varias entidades vuelven a explorar adquisiciones de nicho para ganar tamaño y mejorar su posicionamiento en áreas de negocio con mayor potencial de crecimiento.

