Por su parte, el Banco de la Reserva de Australia (RBA, por sus siglas en inglés), ha decidido mantener los tipos en el 4,35% ante la persistencia de la elevada inflación.
Las decisiones de estos dos bancos centrales se producen a penas un día antes de que el mercado conozca la gran referencia macro de la semana: la decisión de tipos de la Reserva Federal estadounidense (Fed, por sus siglas en inglés), que este martes inicia su reunión de dos días. Se trata de la primera reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) que se celebra con Kevin Warsh al frente, por lo que la expectación es máxima.
Volviendo a Japón, cabe destacar que la subida anunciada por el BoJ se ha situado en línea con lo esperado por el consenso del mercado, y supone acelerar la normalización de la política monetaria que el banco central inició en 2024. Y es que la última vez que el Banco de Japón subió los tipos fue en diciembre, cuando los situó en el 0,75%.
Además de su decisión de tipos, el BoJ ha anunciado que continuará reduciendo sus compras de bonos del Gobierno en 200.000 millones de yenes por trimestre hasta dejar las compras mensuales en 2 billones de yenes, algo que estima que logrará a partir de abril de 2027.
En cuanto a la debilidad del yen, es un asunto que cada vez preocupa más al BoJ. Y es que tras haber invertido, según diversos informes, 11,7 billones de yenes en operaciones de intervención en mayo, la divisa nipona se debilitó de nuevo hasta alcanzar el nivel de 160 frente al dólar, y manteniéndose en esa cota durante la mayor parte de junio.
Respecto a Australia, el RBA ha mantenido los tipos de interés en 4,35% por unanimidad, tal y como esperaba el mercado, y ha avisado que está preparado para aumentar aún más las tasas para lograr la estabilidad de precios y el pleno empleo. En su comunicado, el RBA ha dicho que la inflación sigue siendo «demasiado alta», lo que justifica mantener los tipos sin cambios mientras evalúa «la respuesta a las subidas de tipos anteriores y el impacto de la interrupción del suministro de petróleo».
Y es que el IPC de Australia se mantiene por encima del objetivo del RBA. Aunque la cifra de abril se moderó hasta el 4,2% interanual, aún sigue por encima del objetivo del banco central, que se sitúa en el 2%-3%.

