Los países miembros de la Unión Europea están valorando imponer aranceles a Estados Unidos por valor de 93.000 millones de euros o restringir el acceso de las empresas estadounidenses al mercado del bloque en respuesta a las amenazas de Trump a los aliados de la OTAN que se oponen a su campaña para hacerse con el control de Groenlandia.
Esta medida supone la crisis más grave en las relaciones transatlánticas en décadas. Las medidas de represalia se están últimando con el fin de dar a los líderes europeos en las reuniones cruciales con el presidente estadounidense en el Foro Económico Mundial de Davos esta semana una herramienta de presión efectiva, según han declarado funcionarios involucrados en los preparativos.
En caso de aprobarse, es la misma lista de contramedidas que se preparó el año pasado, pero que se dejaron en suspenso hasta el 6 de febrero para evitar una guerra comercial en toda regla. Ayer, mientras el bloque debatía cómo responder a la amenaza de Trump con aranceles punitivos, los 27 embajadores de la UE volvieron a poner sobre la mesa reactivar esta medida, la cual, junto con el denominado Instrumento Anticoerción (ACI), puede excluir a las empresas estadounidenses de acceso al mercado interior.
