Tal y como habían aflorado las investigaciones de la Unidad Central Operativa, la ‘fontanera’ socialista le prometió restituirle en la cúpula del Instituto Armado, de la mano de la directora general Mercedes González, por orden «de los de arriba»
El juez de la Audiencia Nacional, Pedraz ha escuchado como testigo en el marco del caso de las ‘cloacas’, al comandante de la Guardia Civil Rubén Villalba, imputado en el caso Koldo. El mando de la Benemérita, suspendido de empleo y sueldo por facilitar presuntamente teléfonos desechables a la supuesta trama socialista, con epicentro en el Ministerio de Transportes, ha reconocido haberse reunido con la denominada ‘fontanera’ socialista Leire Díez, quien dijo hablar en nombre del ‘one’, y le habría ofrecido un ascenso a la cúpula de la institución, de la mano de la actual directora general, Mercedes González, también investigada, a cambio de dinamitar internamente a la Unidad Central Operativa (UCO).
De acuerdo con la versión prestada por Villalba, durante el primero de los encuentros mantenidos con Díez, el 10 de marzo de 2025, esta ofreció al guardia civil una promoción laboral importante, como mano derecha de González, a cambio de que les proporcionase información interna delicada que pudieran utilizar contra algunos de los mandos al frente de las pesquisas judiciales que comprometen a la Moncloa y a Ferraz. Entre ellos, con especial interés, al teniente coronel Antonio Balas.
En el segundo encuentro, en marzo de 2025, al que presuntamente Villalba habría acudido sin intención de aceptar esos beneficios, sino para indagar quién estaba detrás de Díez, la ‘fontanera’ volvió a insistir en que trabajaba por orden «de los de arriba del Gobierno». Es decir, el comandante ha confirmado los dos extremos ya expuestos en el atestado de la UCO, en el que se menciona que «el objetivo de la reunión no fue otro que conseguir información comprometedora sobre la Guardia Civil» a cambio de distintos beneficios laborales, incluyendo un posible destino fuera de España.
De acuerdo con ese informe policial, en el que el agente se ha ratificado, Villalba rechazó el ofrecimiento de colaborar con Díez al no considerar la oferta trasladada por la mujer lo suficientemente convincente.
Pedraz ordenaba tomar declaración a Villalba mediante una providencia en respuesta a la petición de la Fiscalía Anticorrupción, que lo sitúa como contacto de Díez en la presunta trama orquestada para desbaratar las causas judiciales que más afectan al Ejecutivo y al PSOE, y que habría encabezado el exsecretario de Organización Santos Cerdán y coordinado la exmilitante socialista, en especial a partir de los cinco días de reflexión de Pedro Sánchez tras la imputación de su mujer, Begoña Gómez, en el procedimiento que encabeza el juez Juan Carlos Peinado.
Así las cosas, Villalba iniciaba su interrogatorio sobre las 10.30 horas, durante cerca de hora y media, y justo después de Patricia Isabel Espinar, vinculada con el medio digital Crónica Libre, al igual que Díez. Tras ellos, está citado a declarar Francisco Ortega, que habría organizado reuniones entre el comandante y la exmilitante socialista.
