La única novedad es que se descarta la aceptación de nombramiento ilegal al estar prescrito. La decisión supone un duro revés para la estrategia desplegada por el penalista Cortés, abogado de David Sánchez, que durante la primera sesión del juicio intentó desacreditar toda la investigación desarrollada por la magistrada Biedma y por la Guardia Civil. El letrado llegó incluso a pedir la nulidad de la causa alegando que su cliente habría sido víctima de una «investigación prospectiva», que se habrían vulnerado derechos fundamentales y que el procedimiento judicial se habría construido sobre una supuesta «raíz podrida».
Sin embargo, la Audiencia no comparte esa tesis. El tribunal considera que existen suficientes indicios para celebrar el juicio oral y rechaza la idea de que las diligencias practicadas durante la instrucción fueran arbitrarias o ilegales. De esta manera, el hermano del presidente del Gobierno seguirá sentado en el banquillo acusado de los delitos de prevaricación administrativa y tráfico de influencias por la plaza pública que obtuvo en 2017 dentro de la Diputación de Badajoz, controlada por el PSOE extremeño.
La resolución también rechaza la recusación planteada contra los magistrados de la sala. Las defensas sostenían que los jueces no eran imparciales porque anteriormente habían resuelto recursos relacionados con la investigación de Biedma. Sin embargo, el propio presidente del tribunal, Patrocinio, ya dejó claro durante la vista del jueves que la sala es «perfectamente imparcial» y que su «único horizonte es el imperio de la ley».
El que fuera director del Conservatorio Superior de Música de Badajoz en 2017, Valentí, ha señalado este lunes que oyó que el hermano de Pedro Sánchez se iba a presentar al puesto de coordinador de actividades de los conservatorios, afirmación que sitúa días antes de que saliese la plaza con la publicación de las bases. «Había escuchado el rumor de que –David Sánchez– se iba a presentar», ha dicho Valentí en referencia al periodo del concurso para cubrir la plaza de coordinador de los conservatorios, cargo que finalmente recayó en el hermano del presidente del Gobierno.
Un rumor que achaca a lo que «sería una conversación informal», no sabe si en la secretaría del centro o en un pasillo, «fue un comentario, no recuerdo nada más, ni sé quién lo dijo». También ha incidido ante dicho rumor que no preguntó si el puesto estaba preadjudicado al hermano de Pedro Sánchez.
Valentí ha sido este lunes el primer testigo al que se ha escuchado en el juicio por la contratación de David Sánchez, y en el que ha señalado que previamente, otra persona realizó labores de coordinación de actividades de los conservatorios hasta su jubilación, Emilio González Barroso, quien desempeñó esta función cuando el Superior y el Profesional estaban unidos. Respecto al contacto con David Sánchez, el entonces director del conservatorio Superior ha declarado que se reunían «cuando era necesario», en cuyo caso quedaban, se veían y arreglaban «lo que hiciera falta», así como que la regularidad era «prácticamente diaria». En relación a sus funciones, ha explicado que cumplía las determinadas en el contrato, así como que estaba preparado para ello.
A preguntas de los abogados, Valentí ha admitido que no consideraba una necesidad «acuciante» la creación de la plaza de coordinador, pero sí la de pianista acompañante en ese momento, ni se había planteado esa necesidad, así como que recuerda que le informaron posteriormente de la posibilidad de que hubiera un coordinador o alguien que dirigiera la orquesta, que era una de las cuestiones que sí planteaban.
En relación a la Oficina de Artes Escénicas, que actualmente ocupa otra persona una vez que David Sánchez presentó su renuncia, Evaristo Valentí ha comentado que cuando asumió esta jefatura lo veía con menos regularidad, entre otras cosas por el cambio de despacho, que inicialmente tenía en la biblioteca del conservatorio.
Ha relatado que se reunió con David Sánchez y le explicó que se iba a dedicar a organizar una ópera, tras lo que ha apuntado que entonces él ya no era director del conservatorio.
Sobre la creación del puesto en sí, Evaristo Valentí ha apuntado que «en prácticamente todos los correos» relacionados con plazas aparecen las palabras «urgencia» o «premura» y es algo «normal», como también considera esto último que les pregunten como directores de los conservatorios para que les asesorasen técnicamente a la hora de sacar una plaza relacionada con sus profesiones. «Sí me parece un poco arriesgado que seamos nosotros los que tengamos que proponer las competencias de alguien por encima de nosotros», ha reconocido Valentí, quien ha añadido que veían «algo problemático» el hecho de «encajar» a alguien que está fuera de la estructura pedagógica del conservatorio, algo que les parecía que era «más apropiado» hacerlo dentro del Área de Cultura, «ese era el despropósito», y es «posible» que utilizara la expresión «idea disparatada»
