Mientras la ministra de Defensa, Margarita Robles, defendió en el Congreso la labor de los 25 agentes del CNI desplegados en la ciudad, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, aseguró que no existió ningún informe que anticipara una situación de esa magnitud.
“Si se hubiera detectado algo similar, se habría trasladado a las instancias correspondientes para adoptar medidas”, afirmó Marlaska tras el Consejo de Ministros. Según el titular de Interior, ni los servicios de inteligencia españoles ni países aliados alertaron de una posible llegada masiva de inmigrantes.
Por su parte, Robles compareció en la Comisión de Defensa para dar explicaciones sobre la gestión de la crisis y respaldó la actuación del CNI, al considerar que sus agentes realizaron todas las funciones que les correspondían. Sin embargo, evitó precisar cómo se trasladó al Ejecutivo la información recopilada sobre la actividad de redes vinculadas a mafias migratorias y al terrorismo yihadista.
La ministra también pidió disculpas a los ciudadanos que se hayan sentido desatendidos durante las últimas semanas y destacó el trabajo realizado por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado durante la emergencia.
Además, anunció contactos con la Comisión Europea para reforzar la participación de Frontex en el control de la frontera sur de la Unión Europea. Robles defendió igualmente la españolidad de Ceuta y Melilla, aunque evitó referirse expresamente a Marruecos.
Según explicó, la difusión en redes sociales de interpretaciones interesadas de una sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones de inmigrantes contribuyó a impulsar el efecto llamada. A su juicio, la magnitud de la llegada masiva limitó el uso de la fuerza, ya que una actuación más contundente podría haber provocado un elevado número de víctimas.
