Entre enero y junio se perdieron 1,17 millones de jornadas de trabajo, la cifra más alta desde que existen registros comparables y superior a cualquier dato anual previo.
En apenas seis meses se han superado los récords de 2012 y 2025. Además, la conflictividad podría intensificarse en otoño, con nuevas movilizaciones ya anunciadas en sectores como sanidad, educación, banca, industria y servicios.
Frente al mismo periodo de 2025, las jornadas no trabajadas se han triplicado, al igual que el número de participantes en las huelgas. Las mayores tensiones se concentran en comunidades como Galicia, Comunidad Valenciana, Aragón y Cataluña.
La educación acumula cerca del 40% de las jornadas perdidas, seguida de la sanidad, con un 33%. Ambos sectores han protagonizado numerosas movilizaciones por reivindicaciones laborales y salariales.
El repunte coincide con la expiración del Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), que venció a finales de 2025 y servía de referencia para los convenios. Los sindicatos reclaman subidas salariales del 4% anual, reducción de jornada y mejoras para los salarios más bajos, mientras que las negociaciones con la patronal siguen bloqueadas.
Las organizaciones sindicales consideran que la ausencia de un nuevo pacto salarial está alimentando la conflictividad, en un contexto en el que cerca del 40% de los convenios colectivos ya se encuentran caducados.
