Según sus cuentas, el club contaba en 2022 con 773 millones de euros en efectivo, cifra que ha caído hasta apenas 3,4 millones al cierre del primer semestre de su ejercicio actual, un desplome superior al 99%. Aunque el club lo atribuye al calendario de pagos y a las inversiones, la caída ha sido sostenida ejercicio tras ejercicio.
La principal explicación está en la remodelación del estadio Santiago Bernabéu, que ha supuesto una inversión total de 1.347 millones de euros, más del doble de lo previsto inicialmente. Para financiarlo, el club ha recurrido a varios préstamos que elevan la deuda vinculada al proyecto a más de 1.100 millones, dentro de un pasivo total cercano a los 1.800 millones.
El Real Madrid defiende que esta deuda está respaldada por los ingresos futuros del estadio. Sin embargo, los resultados recientes no acompañan: la facturación ha caído un 3% en el primer semestre, el resultado de explotación se ha reducido a la mitad y el beneficio neto se ha desplomado un 80%, hasta apenas 5 millones de euros.
En este contexto, Florentino Pérez explora la venta de entre un 5% y un 10% del club para captar entre 500 y 1.000 millones, una operación que valoraría la entidad en torno a los 10.000 millones. La iniciativa ha abierto un fuerte debate interno en plena antesala de las elecciones a la presidencia, donde se cuestiona si dar entrada a inversores es la vía adecuada para sostener el modelo del club.
