El repunte responde al temor de que la inflación se mantenga elevada durante más tiempo y obligue al organismo a prolongar una política monetaria restrictiva.
Antes del agravamiento del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, su rentabilidad rondaba el 2%. Sin embargo, las tensiones en Oriente Próximo y el riesgo de un encarecimiento del petróleo reactivaron las expectativas de inflación y de tipos altos durante más tiempo. Esto reduce el atractivo de los bonos ya emitidos, provoca ventas y eleva su rentabilidad.
La rentabilidad de las Letras ha aumentado tras varias jornadas de ataques en la región y las dificultades para la navegación por el estrecho de Ormuz. Aunque existen contactos diplomáticos, el mercado no confía en una solución rápida. Hace apenas un mes, el rendimiento se había moderado hasta el 2,4% gracias a señales de distensión.
Aun así, el BCE previsiblemente mantendrá este jueves la facilidad de depósito en el 2,25%, tras la subida aplicada en junio. Los analistas consideran que la incertidumbre geopolítica mantiene abierta la puerta a nuevos incrementos de tipos en septiembre.
Si la tensión persiste, el Tesoro podría verse obligado a ofrecer una mayor rentabilidad en la subasta del 4 de agosto. En julio colocó las Letras a un año cerca del 2,50%, por debajo del 2,66% alcanzado en el mercado secundario.
Este repunte devuelve atractivo a las Letras para los ahorradores, aunque ya no son la alternativa más rentable. Tras las recientes mejoras en los depósitos bancarios, existen productos a un año que superan la rentabilidad actual de estas emisiones.
